Por: Carolina Peralta  C.

            El hecho de que los trabajos no resulten siempre, que los dibujos no queden bonitos, que los juguetes se rompan, que otros corran más rápido, o no tener siempre lo que uno quiere, son situaciones que el niño debe aprender a aceptar.

Muchos padres creen, que porque quieren a sus hijos deben evitarle sufrir cualquier frustración. Con esto no les están dando ningún beneficio, al contrario, están formando personas exigentes, demandantes, impacientes y dependientes. Es necesario para el desarrollo emocional, aprender a aceptar las limitaciones personales y saber que las cosas no salen siempre como uno desea.

Por esto es importante educar a nuestros niños en el valor y la virtud de la paciencia. Tener paciencia significa ser capaz de esperar y adaptarse a los cambios de situación, sin perder el control ni la autoregulación. Implica poder postergar la satisfacción inmediata de las propias necesidades y dar tiempo a las cosas, para que sigan su curso y evolucionen.

La paciencia se relaciona con:

  • La aceptación de sí mismo, incluyendo las propias dificultades y errores.
  • La capacidad de controlarse en muchos momentos, especialmente frente a situaciones de frustración: cuando no se obtiene lo deseado, cuando las cosas resultan distintas a las programadas o no resultan, etc.

 

Sugerencias para que el niño desde pequeño aprenda a ser tolerante ante la espera y no se frustre fácilmente y aprenda a controlarse:

  • Trátelo a él como a una persona grande, interésese por él, escúchelo con paciencia, con tiempo, pregunte su opinión, converse con él. Así el niño responderá bien a un trato amable y paciente.
  • De vez en cuando, es recomendable hacer esperar al niño un rato corto, antes de atenderlo, para que se dé cuenta que no siempre puede obtener una atención inmediata.
  • No le de atención cuando el niño lo interrumpa y no lo deje conversar o estar con otra persona. Exprésele y explíquele que lo atenderá en un momento más y que por favor lo espere.
  • Hay niños más ansiosos que otros y que les cuesta más esperar. No puede pedirle a todos lo mismo en cuanto a paciencia. Si su hijo/a es más lento, adelántese y pídale las cosas con más tiempo.
  • Ofrézcale algo para hacer mientras espera lo que ansía: si quiere que usted termine de hacer algo para que lo acompañe a la plaza, dígale que lo acompañará cuando se desocupe, que por mientras puede terminar una tarea pendiente para el colegio, o hacer un dibujo, o ordenar su mochila para el colegio, etc.

Para desarrollar la paciencia en los niños es útil motivarlos o desarrollar actividades tales como:

  • Pintar con lápices en forma cuidadosa (de acuerdo a su edad y habilidades)
  • Armar puzzles
  • Aprender a andar en bicicleta, columpiarse, nadar y acompañarlos en este proceso de aprendizaje.
  • Realizar tareas en conjunto padres e hijos: desmalezar el jardín, cocinar un queque o algún plato que requiera de una preparación especial. El niño aprenderá así a realizar tareas en que hay que esperar para obtener buenos resultados.
  • También es recomendable, como padre o madre, no actuar de manera impulsiva, sino será difícil que su hijo sea paciente. Si el niño lo observa a usted tolerando frustraciones, él aprenderá a tolerar las propias.
  • Una rutina de vida con horarios, donde a cada actividad se le dé su tiempo, ayuda a los niños a programarse y a esperar sin mayores dificultades. Esto tiene relación con las horas de comida, de acostada, de levantada, de hacer las tareas, de jugar.
  • Preocúpese de que la paciencia que usted tenga con el niño no dependa de sus estados de ánimos (en la medida de lo posible). Será difícil que el niño aprenda a ser paciente si usted cuando está de buen ánimo lo atiende rápido, pero lo hace esperar mucho cuando está enojado o no tiene ganas de atenderlo. Es importante que el niño sepa que puede acceder a sus padres siempre y cuando logre percibir cuanto es lo que los padres lo pueden satisfacer en ese momento y cuando es necesario esperar.
  • Dé el ejemplo: si algo no le resultó bien a usted, con paciencia hágalo de nuevo y explique al niño que muchas veces uno se equivoca y debe hacer las cosas nuevamente para que resulten como uno lo espera.

Carolina Peralta C.

Psicóloga Clínica

Contacto:  cbperaltac@gmail.com

Comments are closed.