Empieza marzo, la vuelta a clases, y junto a esto el tema de las tareas y estudio de los niños. Hoy lamentablemente las exigencias de muchos colegios en este tema son excesivas. Vemos niños de pre básica teniendo que hacer tareas fuera de la jornada escolar, en un tiempo que debiese ser destinado para otras actividades, igual de importantes que el estudio para el desarrollo personal. Escolares de distintas edades que consultan a psicólogos y psiquiatras por presentar síntomas de estrés. A sí mismo aparecen padres, que luego de volver de su jornada laboral de diez horas, llegan a sus casas a hacer tareas con los niños, restándole ese tiempo al tiempo para la vida familiar, y en muchas ocasiones, tensando el vínculo con sus hijos por carecer de herramientas pedagógicas.

En algunos colegios están tomando consciencia del exceso de carga académica y están implementando medidas al respecto: presentando nuevos modelos de enseñanza centrados en optimizar el tiempo dentro del colegio; destinando parte de este tiempo a enseñar técnicas de estudio; a dar tareas para resolver dentro de la clase, no en la casa; entre otros.

Es importante que los niños adquieran hábitos de estudio y se hagan responsables de su vida escolar. Pero no debemos quitarle espacio a otras actividades igual de importantes como la recreación, actividad física, ciclos de sueño, descanso, alimentación.

Como la situación es compleja, muchas veces se vuelve difícil para los niños y padres organizarse con el tema estudio/ tareas y encontrar un equilibrio. He aquí ocho consejos prácticos para enfrentarlo:

  1. Es fundamental que haya un espacio ordenado en donde el niño pueda estudiar sin distractores: por ejemplo, un escritorio en su pieza que tenga pocas cosas y sólo cosas relacionadas con el estudio (no juguetes, posters, etc).
  2. Cuando usted ve que el niño se está exigiendo mucho y no deja espacios para otras cosas fuera del estudio, es urgente intervenir y frenar esa conducta. El estudio es importante, pero es fundamental asegurar tiempo para otras actividades.
  3. Si al niño le cuesta organizarse para hacer las tareas o estudiar, intervenga ayudándolo a organizarse, no haciendo las tareas por él. Converse con él sobre qué le sirve para estudiar; proponga soluciones como hacer juntos un calendario en donde vea día a día y hora a hora, lo que tiene que hacer (comer una colación, estudiar, descansar, comer en familia, preparar la mochila para el día siguiente, etc.); revísele la agenda para recordarle lo que tiene que hacer (o el calendario de pruebas que envían los profesores); ofrézcale un tiempo breve diario en donde usted esté disponible para ayudarlo a resolver dudas respecto del estudio o tareas; déjele en su escritorio una pequeña libreta en donde anote las dudas de lo que estudió para consultarlas con usted o con el profesor.
  4. Cuando el niño constantemente no entiende las tareas, es importante comunicar esto al colegio. Hay algo que está pasando: o el colegio o profesor envía tareas que son muy difíciles, o el niño está teniendo problemas para comprender. En esos casos es importante evaluar la situación y buscar soluciones. Tal vez el niño tenga que tener más supervisión y guía por parte del profesor; o requiera de un apoyo extra; o tal vez el profesor necesita evaluar si las tareas son adecuadas para los niños de esa edad.
  5. Cuando el niño deja la tarea para el último minuto, es importante no alterarse, pero no rescatarlo haciendo la tarea por él, sino dejar que viva las consecuencias de sus actos y que aprenda de la experiencia.
  6. Premie el esfuerzo, no la nota final.
  7. Ponga un reloj en el lugar donde el niño estudie, y explíquele qué tiempos destinar a cada actividad.
Comments are closed.